CB Murcia: el corazón o la cartera
Blogs - pedroserrano
Martes, 16 de Junio de 2009 21:25

Este problema no es el mayor del mundo, de nuestro país o de nuestra ciudad. Resulta evidente. Sin embargo, la posible desaparición del CB Murcia nos afecta mucho a muchas personas. Supone un motivo de pena y de indignación a partes iguales: pena, porque una de nuestras pasiones podría llegar a su fin después de tantos años; indignación, porque la desaparición del CB Murcia se deberá exclusivamente a la mala gestión de la empresa Polaris World y al desinterés del ayuntamiento de Murcia.

Como digo, en el mundo hay muchos y graves problemas. En nuestra ciudad también hay cuestiones de gran importancia que necesitan una solución, y cada uno de nosotros en nuestra vida diaria tenemos que hacer frente a pequeños y grandes contratiempos, a vicisitudes que nos preocupan en mayor o menor medida. Ante las páginas de un libro, en un museo, en el cine, escuchando nuestra música favorita o tomando una cerveza con los amigos, conseguimos aparcar momentáneamente esos problemas. Para los aficionados del CB Murcia, hay otro lugar imprescindible en el que evadirnos y disfrutar: el Palacio de los Deportes, durante las casi dos horas que dura un partido de baloncesto de nuestro equipo. Lo necesitamos. Nos hace la vida más agradable, nos permite disfrutar de un espectáculo deportivo de primer nivel, nos hace ser partícipes de un acontecimiento social y compartir con otras muchas personas una misma pasión. Compartir un sentimiento por los mismos colores. Como deporte “secundario” para la prensa, y a la sombra del fútbol, el cariño por el baloncesto se transmite de padres a hijos. Muchos de los que nos enganchamos al CB Murcia siendo niños, allá por los años 80, hemos comenzado a llevar a nuestros hijos pequeños con ilusión, con ganas de compartir esas sensaciones con ellos. Queremos enseñarles los valores del deporte, del mismo modo que nosotros los hemos adquirido junto al CB Murcia. Pero todo eso, los 25 años de historia del equipo, las alegrías y las penas, se irán al traste si nadie intenta remediarlo. Será bochornoso, será lamentable y retratará a Murcia de la peor manera posible.

 Apelo a los gobernantes (ayuntamiento y comunidad autónoma) y a la empresa Polaris World. Deberían sentarse y no levantarse de la mesa hasta solucionarlo, y no deberían contemplar otra opción que no fuera la de salvar al CB Murcia del desastre. Apelo a la prensa, que tantas veces ha dado la espalda injustamente al baloncesto, para que hagan por fin su trabajo y nos ayuden a salvar al segundo club deportivo más importante de la región. La lucha entre el corazón y la cartera, entre los sentimientos y el dinero, se repite ahora en nuestro humilde escenario, en nuestro pequeño gran club. Y esta lucha tenemos que ganarla entre todos. ------

El texto que acabáis de leer, y que he escrito esta misma tarde, se lo he entregado en mano al alcalde de Murcia. Resulta que me lo he encontrado de manera fortuíta en una terraza, y claro, tenía que dárselo. Allí se ha quedado Miguel Ángel Cámara, leyéndolo sobre su mesa. Quería escribir una entrada en el blog con este tema tan angustioso, pero quería hacerlo de manera tibia por una sencilla razón: aún se puede solucionar el tinglado. He preferido guardar las frases gruesas para, en caso de que se lleve a cabo el fatal desenlace, sacarlas con la mayor fuerza posible. Hasta entonces, necesitamos gente dispuesta a trabajar para salvar al CB Murcia. Cuando esta historia acabe, espero poder gritarles a algunos el estribillo de esta canción de Celtas Cortos: "Bueno, ¡ya está bien! ¡Fuera de una vez! ¿Nos tomáis el pelo? Pero ¿Qué os creéis? Bueno, ¡ya está bien! ¡Fuera de una vez! O esta vez sabremos qué hacer..."

 

 

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